PROGRAMA DE LA JORNADA
11.15 Presentación jornada
11.30 – 11.50 Presentación asociación: historia, qué hacemos y objetivos.
11.50 – 12.10 Reflexión sobre leyes identitarias.
12.15- 12.40 preguntas con el público
12.40- 13,10 descanso
13.15 – 13.35
Crecimiento de la homofobia, lesbofobia, bifobia. Coeducación
13.35 – 13.55 Destransicionadoras/es. Terapias de conversión.
14.00 – 14.30 preguntas público
Cómo Asociación somos miembros afiliados de LGB International, una federación constituida por organizaciones LGB de diferentes países.
HISTORIA
LGB Asociación surgió como la asociación que es hoy día el 14 de febrero del 2024. Sin embargo, para entender cómo llegamos a este punto, es necesario remontarnos mucho más atrás.
Yo he militado durante muchos años en distintos colectivos. Principalmente me he volcado en la militancia anarquista, pero también he estado en entornos LGB y transactivistas.
En mi adolescencia inicié un proceso de transición y y luego de detransición. Tenía mucha homofobia interiorizada y además nunca he encajado dentro del rol masculino.
Pero por fortuna, compañeras lesbianas y bisexuales me ayudaron, acabé asumiendo mi orientación sexual y gracias a conocer el feminismo, entendí que podía ser yo mismo, sin necesidad de encajar en un rol o estereotipo. Además, recibí bastante apoyo psicológico por parte de una amiga lesbiana, que era psicóloga. Eso fue lo fundamental.
El caso es que al haber estado dentro del entorno transactivista, he visto cómo ha ido queeirizándose el colectivo y otros ambientes autodenominados de “izquierda”.
Y en los últimos años, me impactó bastante ver cómo se presionaba a compañeras lesbianas a tener relaciones heterosexuales con hombres autoidentificados como mujeres.
Además, recuerdo cómo en entornos anarquistas empezó a usarse la E o la X en los manifiestos, en lugar de la A, borrando a las mujeres.
Es por ello, que después de mucho cansancio y mucha hartura en unos colectivos y otros, una compañera y yo (ella se fue al poco tiempo por cuestiones personales), decidimos formar LGB Parla.
Al principio, hacíamos simplemente activismo en RRSS y un poco de calle (explicar acciones).
Al tiempo, empezó a sumarse gente de nuestros alrededores y formamos LGB Madrid.
Continuamos haciendo campaña hasta que se unieron personas de otros puntos del territorio y formamos LGB Estatal.
Una de las cuestiones que se nos echaba en cara desde el transactivismo es que éramos solo una cuenta de twitter y que no éramos asociación. Había quienes creían que solo estaba una persona detrás de todo. Así que, para poder llegar más lejos con nuestra lucha, para hacernos más visibles y mostrar que éramos un grupo estructurado, con ganas de defender nuestros derechos y de combatir la
homofobia, el sexismo y la misoginia, tanto la tradicional como la 2.0 que ha traído la ideología queer, decidimos fundar la Asociación.
Una asociación de carácter progresista creada con el objetivo de promocionar la lucha por los derechos y los espacios propios de lesbianas, gais y bisexuales. Desde una perspectiva abolicionista del género, nos organizamos contra la homofobia, la lesbofobia y la bifobia. Luchamos por un mundo más igualitario donde quepamos todas y todos.
LGB Asociación surge como respuesta a la preocupación de lesbianas, gais y bisexuales por el cambio de rumbo de la representación de nuestros derechos. Durante años, el movimiento LGB ha luchado por la igualdad basada en la orientación sexual. Sin embargo, en los últimos tiempos, con la aparición de la llamada “identidad de género” se han distorsionado nuestras demandas, desviando el foco de nuestras necesidades y luchas históricas.
La visibilidad y defensa de homosexuales (personas que sienten atracción por personas de su mismo sexo) y bisexuales.
La reivindicación de la igualdad y de los derechos para lesbianas, gais y bisexuales.
La defensa de la existencia de la orientación sexual como una realidad material y no como una ideología.
El fomento de un movimiento LGB (lesbianas, gais y bisexuales) positivo y alternativo, que busque la abolición de los estereotipos sexistas, de la explotación sexual y reproductiva, la pornografía, las prácticas dañinas y el uso mercantilista (pinkwashing) que sufrimos.
Ser una asociación referente en la defensa de lesbianas, gays y bisexuales.
Detener la medicalización y terapia de conversión de lesbianas, gays y bisexuales
Defender la existencia de espacios exclusivos para lesbianas y gays.
Promover la coeducación feminista como la forma de defender las orientaciones sexuales.
ACTIVIDADES
Como asociación nuestra actividad además de la difusión en RRSS que tiene una importancia especial hemos llevado a cabo otro tipo de actuaciones.
En la web tenemos a disposición la traducción de documentos que consideramos de especial interés como por ejemplo:
La investigación publicada por la ginecóloga Karla Solheim sobre La WPATH y cómo utilizó su poder de financiación para impedir que los investigadores publicaran sus conclusiones en el SOC 8
El informe publicado por LA ASOCIACIÓN AUTISMO Y ASPERGER DE DINAMARCA que CRITICA DURAMENTE LAS DIRECTRICES DE ACTUACIÓN ANTE LA INCONGRUENCIA DE GÉNERO
Y el resumen del informe publicado por WIT En este informe se recogen una serie de conclusiones extraídas de una encuesta online realizada en 2021 en Reino Unido y otros países, sobre el impacto de la ideología de identidad de género en sus vidas y su bienestar psicológico, en la que participaron 2.982 mujeres, 545 lesbianas.
Nos hemos presentado como asociación e informado de la situación actual de la atención a menores que dicen ser del otro sexo a parlamentarias y parlamentarios de las comunidades autónomas.
A la Ministra de Sanidad y a la Ministra de Igualdad también en referencia a la atención de menores.
Solo hemos tenido contestación del Ministerio de Sanidad en referencia a un escrito por nuestra preocupación del abordaje que se da al chemsex.
Hemos enviado varios escritos por la situación de Ibtissam Lachgar a la Embajada de Marruecos, y al Consulado de España en Rabat pidiendo su liberación.
Desde aquí volvemos a solicitar la liberación inmediata de Ibtissam y que se le proporcione la atención médica que precisa.
Estos meses hemos tenido reuniones con algunos colegios de médicos como el de Tarragona, Barcelona, el de Bizkaia y el colegio de psicólogos de Bizkaia.
En esas reuniones pudimos comprobar la escasa información en general que tienen sobre los cambios en otros países y que no están formados en este tema.
Aunque la reunión a la que damos mayor importancia fue la celebrada a principios de este año con la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica, quienes sí tienen la obligación de estar al corriente de los últimos cambios y situación actual en la atención a menores que dicen ser del otro sexo. De esta reunión publicamos un comunicado y pudimos comprobar la poca disposición a colaborar en la transparencia que debería haber sobre este tema de cara a la sociedad.
Les pedimos que comunicaran al Ministerio de Sanidad los cambios que se están produciendo en otros países fruto de informes, pero ignoraron esa petición.
Hicimos llegar al Ministerio de Sanidad que deberían preguntar a la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica cuál es la situación actual, pero sin respuesta.
Nuestra última comunicación a la ministra Ana Redondo ha sido para preguntarle por la definición del símbolo + dentro de la campaña internacional que se ha promovido desde LGB Internacional.
Difusión y traducción de la campaña «¡ACTÚA! Escribe a tus delegados/delegadas en la APCE» promovida por la ONG Athena Forum, para denunciar el sesgo transgenerista de la Comisión de Igualdad y No Discriminación de la APCE.
Formamos parte de LGB Internacional como país miembro afiliado junto con otros países, centrados en la defensa de la orientación sexual basada en el sexo y en impedir que se medicalice a menores lesbianas, gays y bisexuales y a adultos LGB.
Como país miembro hemos colaborado activamente y contribuido con nuestro conocimiento en las aportaciones que se han hecho como LGB Internacional en:
la consulta de la CEDAW sobre estereotipos de género
la Consulta pública sobre el Plan de Acción de la UE para la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer en la acción exterior de la UE
Para poder seguir haciendo todo esto necesitamos de vuestra ayuda, que lesbianas, gays y bisexuales decidan asociarse o quien lo considere se haga simpatizante o nos haga una donación.
Nuestra financiación se limita exclusivamente a las aportaciones de socias simpatizantes o donaciones
La ley trans estatal se aprobó el 16 de febrero de 2023, aparte de los artículos más conocidos como el del cambio del sexo registral, también estableció una serie de obligaciones y principios que las administraciones sanitarias deben desarrollar. Algunas medidas ya están vigentes porque forman parte de la ley; otras dependen de protocolos, recursos y organización de las comunidades autónomas.
En las diferentes comunidades autónomas se han aprobado leyes trans y se están elaborando protocolos sanitarios de atención.
Estas leyes buscan cambiar paulatinamente todo el ordenamiento jurídico que pretendía proteger a las mujeres, y a la vez socava la seguridad jurídica existente.
Pero para entender realmente las repercusiones de estas leyes hay que analizar cómo afecta al escenario en su conjunto, y para eso es necesario ampliar el enfoque.
Las leyes identitarias o de autoidentificación registral o en defensa del acrónimo LGBTQ, no han salido solamente de un escenario de incidencia política queer, sino que parte de su éxito se explica por los cambios sociales y políticos fomentados desde el Siglo XX en el marco de la posmodernidad.
Muchas veces nos solemos referir a la irrupción de los estudios queer como explicación a la parte más notoria que son las leyes aprobadas, pero esa es solo una parte de la explicación y no justifica el alcance de la influencia de este marco posmoderno.
La normalización de la hegemonía de la identidad se vino gestando años antes.
La teoria queer es posmoderna, surge de corrientes idealistas de la filosofía, y esto es importante entenderlo porque solemos hacer una crítica a lo queer señalando lo que afecta a las mujeres. Pero es necesario observar el conjunto del problema para entender las implicaciones del escenario y así entender por qué está calando el mensaje.
Algunas de las claves de la teoría posmoderna es que no existen verdades absolutas y también se hace una crítica a la ciencia. al mismo tiempo que defiende que nuestra comprensión de la realidad está mediada por el lenguaje, los discursos, la cultura.
Últimamente las posiciones más extremistas llegan a afirmar que el sexo es solo una construcción cultural, negando su realidad material, llegando a infundir un clima de hostilidad en las universidades a quien pretenda salirse de esa postura posmoderna, dejando totalmente en entredicho y a la deriva el método científico.
Estas acciones que se han denunciado como contrarias a la libertad de pensamiento y de cátedra tienen repercusiones secundarias que muchas veces no se señalan, y que son que estos discursos posmodernos son profundamente antropocentristas, es decir, ignoran los propios procesos de la Naturaleza, no considera a la Naturaleza capaz de crear sus ecosistemas ni a las bacterias ni a las enfermedades, pero tampoco la considera capaz de crear un agujero negro, ni una estrella. Una teoría que sugiere que la estrella Sol existe porque unas personas decidieron ponerle ese nombre, olvida que si no existiera no sería posible la vida, y esto no es un ejemplo extremo porque solo hay que recordar el artículo de Bruno Latour sobre el bacilo de Koch en 1998. (antes de Koch, el bacilo no tenía existencia real)
Pero donde realmente me quiero detener y darle la importancia que tiene es a la posmodernidad cultural. La de los medios de comunicación y la publicidad.
Para entenderlo voy a leer de manera casi literal la explicación de cómo surge una parte importante de la especificidad cultural posmoderna. Es el paso previo a relacionarlo con lo que estamos viviendo ahora.
Según la explicación de Joan Campàs Montaner y Anna Gonzàlez Rueda
En la posmodernidad, un mensaje separado del contexto significa la pérdida de su significado, dando paso a una libre interpretación.
Inicialmente, los mensajes fueron separados de los contextos porque este mo vimiento era necesario para hacer cuantificable la información, y una vez utilizado este supuesto para formular una teoría de la información, la tecnología de la información se desarrolló rápidamente.
Una vez afirmada la tecnología, la separación entre mensaje y contexto, que empezó como una premisa teórica, se convirtió en una condición cultural.
La desaparición de un contexto universal y estable es el contexto para la cultura posmoderna
Si recordáis lo que propone las ideas posmodernas es precisamente el desmantelamiento de los discursos únicos y rígidos, pidiendo el fin de los grandes relatos.
Pero esto, la desaparición de un contexto universal y estable, tiene consecuencias también en la forma en la que nos comunicamos y en cómo recibimos la publicidad capitalista.
Por ejemplo:
A medida que se generaliza la idea de que los contextos son construcciones y no hechos dados, adquiere importancia otro dato: quién controla qué contexto y con qué propósito. Si alguien controla el contexto en el que se difunde información negativa, tiene más posibilidades de controlar la manera en la que esta información será interpretada. Otro ejemplo es la «desinformación» que dan los gobiernos al pueblo (se denomina «seguridad nacional»
Este sería el origen de las fake news o de la manipulación de los estados.
Pero que no es consecuencia solamente de la tecnología como se podría pensar.
Sino que la tecnología recoge una facilitación de unos cambios que ha producido el discurso posmoderno
Por una parte como sociedad hemos experimentado cómo se producían los cambios en la manera de trasladar lo que ocurría en el mundo.
Durante mucho tiempo fue a través de la prensa, la radio o la televisión.
Mientras la prensa y la radio disputaron la información periódica , el individuo era relativamente libre de participar en su tiempo y en su casa. Los periódicos se pueden dejar, volverlos a coger, leerlos superficialmente.
Pero a medida que se incorpora primero la televisión y más tarde internet o las redes sociales, los medios tecnológicos determinan la percepción del tiempo.
¿Alguna vez os habéis preguntado por qué en los informativos de la TV se suceden las noticias de manera que se alternan noticias triviales o culturales, con noticias sobre violencia o catástrofes?
¿Y cómo esto se ha acentuado con los smartphones que con un deslizamiento de dedo podemos observar centenares de noticias a la vez?
Se están produciendo varios factores a la vez
Por una parte la posmodernidad produce una alteración en el tiempo.
La posmodernidad altera el tiempo transformándolo de una línea orientada hacia el futuro en un presente perpetuo, fragmentado y acelerado.
El tiempo pierde su estructura narrativa con un principio, un desarrollo y un fin.
El tiempo ya no se experimenta como una línea continua y coherente. Se descompone en momentos inconexos y aislados. Esto es visible en la forma de consumir información (píldoras de contenido rápido, scroll infinito en redes sociales)
Existe un borrado del pasado como punto de referencia para entender el presente. En su lugar, el pasado se convierte en un catálogo de estilos, modas y estéticas («nostalgia») que se reciclan constantemente, sin un anclaje temporal profundo
Otro factor, no solo se produce una aceleración en el tiempo, sino que la imposibilidad de disponer de tiempo para procesar el contenido de las noticias, hace que el impacto de la violencia simbólica sea mayor.
Ya no disponemos de tiempo para pararnos a pensar y procesar qué suponen las noticias o eventos que nos llegan al móvil.
Habréis oido a prácticamente todo el mundo decir que no tiene tiempo para atender todas las noticias que les llegan.
Pero esto no es solo resultado de la tecnología. Sin el impacto cultural de los discursos de la posmodernidad esto habría sido imposible.
Ahora estamos en un contexto en el que no tenemos tiempo para procesar toda la información que nos llega, unido a que la gente ya no sabe qué noticias creer, qué es lo cierto y lo falso.
Pero esto último es precisamente lo que defienden los discursos de la posmodernidad, que no existe una verdad única, sino que puede existir una multiplicidad de relatos.
De manera que nos encontramos con unos discursos posmodernos que defienden que ya no existen verdades absolutas, que pueden existir múltiples relatos, y que la realidad es una construcción social.
Al mismo tiempo que una estructura política como es capitalismo o el neoliberalismo ha sabido no solo adaptarse sino sacar una ventaja absoluta a la dinámica de separar el mensaje del contexto.
Si recordáis la frase que dije antes: A medida que se generaliza la idea de que los contextos son construcciones y no hechos dados, adquiere importancia otro dato: quién controla qué contexto y con qué propósito.
Y quién está ejerciendo este control del contexto principalmente? Los estados y las multinacionales de todo tipo, no solo las tecnológicas.
La sensación que tiene la gente de que le resulta imposble estar al corriente de todo y saber qué es verdad o no, es totalmente cierta.
Pero sin una aceptación de los discursos filosóficos posmodernos en cuanto a que había que desbaratar la definición de realidad y acabar con los metarrelatos, el sistema dominante, el neoliberalismo, no podría haber llegado a trasladar todas esas consecuencias de la posmodernidad a cada uno de los aspectos de las vidas de las personas.
Porque ante la manipulación de la información se habría podido confrontar definiciones o hechos que lo negasen.
Ahora mismo nos encontramos con que el sistema neoliberal ha hecho suyos y se está beneficiando de los discursos posmodernos.
Si ahora identificamos alguna característica de la teoría queer, ¿qué encontramos?
Defensa de la construcción social frente a la realidad material.
Existencia de multiplicidad de verdades dependiendo del contexto
La persona puede decidir en su autonomía personal cómo aprovechar las oportunidades del mercado para autoexplotarse
Al haber integrado de manera total el neoliberalismo las tesis posmodernas, la teoría queer también ha conseguido integrarse de manera natural en el neoliberalismo.
Esto ha tenido unas consecuencias cruciales en la comunicación. Cuando decimos qué rápido se han extendido (financiación aparte) parece que las RRSS solo los han impulsado, es porque aunque parezca una obviedad decirlo lo queer es netamente posmoderno, y eso se traduce a su facilidad para trasladar mensajes que tienen unas características:
simplificación
eslóganes cortos
difusión de valores individualistas en forma de pluralidad de perspectivas e identidades. y de autoexplotación
tiene como resultado la exaltación de la identidad al permitir un hiperconsumo
de las expresiones de las personas.
Todo es un mercado de las experiencias y de la autorrealización en un presente infinito
la posmodernidad es el ecosistema natural de lo queer pero también del neoliberalismo
cada exaltación de la identidad puede ser consumida o vendida o facturada por una industria médico-farmaceútica que promueve modificaciones corporales de todo tipo.
¿Os suena a algo?
Mientras que el feminismo al ser racionalista se mueve en unos parámetros totalmente opuestos.
Parece que promover la reflexión, el pensamiento crítico y no abandonar la perspectiva histórica no tiene cabida en el lenguaje comunicacional que se promueve ahora.
Están promulgando leyes y promoviendo cambios sociales que se ajustan plenamente a una hibridación del neoliberalismo y la teoría queer,
Esta hibridación promueve cambios sociales de exaltación del individualismo y la identidad y de convertir el cuerpo humano en una mera mercancía en venta
La hibridación entre neoliberalismo y teoría queer está resultando en una hegemonía cultural en la que se defiende y se promueve que no haya definiciones estables ni contrastables y eso no solo repercute en que se promulguen leyes discutibles, sino que pone las bases para que desde las instancias de poder y los diferentes gobiernos sean ellos quienes controlan el contexto e impongan sus mensajes o definiciones de la realidad que les conviene en un panorama social y político en el que ya no es posible identificar la verdad o la realidad.
Esto solo puede llevar a autoritarismos.
No poder contrastar la realidad o la verdad con algo verificable a través de procesos de racionalización o científicos no tiene nada de transgresor sino todo lo contrario.
El método científico y la racionalidad permiten desmontar las falacias, pero defender que todo es lenguaje y la visión de cada persona solo incita a construir discursos basados en falacias, como hemos podido comprobar las feministas que ante nuestros argumentos solo nos responden con una serie de falacias como ad hominem, ad novum o de evidencia incompleta.
Por eso es tan importante entender el contexto en el que se han desarrollado estas leyes, si nos centramos en la discusión feminismo – queer no vemos todo el escenario.
De hecho varios filosófos como Maurizio Ferraris o Byung Chul Han, critican las posiciones posmodernas de rendirse al neoliberalismo o de exaltación del individualismo, porque ese es evidendemente uno de los principios de la filosofía, criticar y argumentar. .
Como asociación no estamos solo aqui para defender las orientaciones sexuales y el sexo como categoría legal y científica, sino también para posicionarnos a favor de la discusión filosófica y científica, no puede haber peor termómetro de la situación que el que haya personas en la universidad que no se atreven a decir lo que piensan sobre este tema.
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Preguntas a realizarse:
por qué las propuestas queer han conseguido tanto éxito entre los gobiernos?
¿Y por qué en cambio medidas anti neoliberales no consiguen la aceptación política?
¿Cómo influye en esto el concepto de Foucault de dispositivo de la sexualidad?
por qué se acepta el sexo como una construcción cultural y se califica con términos despectivos a quien quiera describir o explicar su naturaleza biológica?
Y qué pasa con otras categorías de la interacción social como la atracción sexual o simplemente nuestra sociabilidad?
¿El que seamos sociables es solamente una cuestión cultural?
El reconocimiento de las emociones entre personas es posible gracias a una compleja red de estructuras cerebrales y circuitos neuronales. No existe una única zona, sino que el proceso se distribuye principalmente entre el sistema límbico y la corteza cerebral.
Las partes principales que intervienen son:
Amígdala: Es el centro del «cerebro emocional». Evalúa rápidamente los estímulos visuales y auditivos del entorno, permitiendo detectar y reconocer expresiones faciales de peligro, miedo o amenaza.
Corteza Prefrontal: Es la encargada de procesar las señales emocionales y darles un significado lógico. Ayuda a comprender las sutilezas de la interacción social y a regular nuestras propias respuestas.
Giro Cingulado: Conecta la amígdala y el área prefrontal, permitiendo integrar lo que sentimos emocionalmente con la información que estamos viendo en la otra persona.
Sistema de Neuronas Espejo: Ubicadas en áreas motoras y premotoras, estas neuronas se activan cuando observamos a otra persona realizar una acción o expresar una emoción, permitiendo «simular» internamente lo que el otro está sintiendo.
El cerebro neomamífero o Neocórtex (Hace ~2-3 millones de años)
Es la capa externa y más reciente del cerebro, que experimentó una expansión masiva especialmente en los homínidos y la línea evolutiva del Homo sapiens.
El motor del cambio: La supervivencia humana empezó a depender por completo de la vida en grupo (tribus). Un humano aislado moría; un grupo coordinado sobrevivía. Esto generó una tremenda presión evolutiva conocida como la Hipótesis del Cerebro Social: el cerebro creció en tamaño no para fabricar mejores herramientas, sino para gestionar la altísima complejidad de las relaciones políticas y sociales de la tribu.
Mecanismo emocional: La corteza prefrontal se conectó profundamente con el sistema límbico. Esto nos permitió no solo reaccionar al miedo del otro (amígdala), sino interpretar conscientemente el porqué de su miedo, detectar el engaño, sentir compasión y anticipar las intenciones de los demás mediante la empatía y la «Teoría de la Mente».
El toque final: Las Neuronas Espejo
Durante este último período con los primates, el sistema motor evolucionó para incluir las neuronas espejo. Originalmente servían para imitar movimientos físicos (esencial para aprender a usar herramientas o cazar). Con el tiempo, estas neuronas se conectaron a las vías límbicas, permitiéndonos imitar internamente no solo los movimientos de otra persona, sino también sus microexpresiones faciales, dando origen a la empatía visceral (sentir en tu propio cuerpo el dolor o la alegría del otro).
Y cuál es la conexión entre la discusión sobre el sexo y este asunto de la sociabilidad en humanos?
QUe tanto el problema del sexo como el de ser animales sociales es puramente una apuesta evolutiva de la Naturaleza.
La apuesta por la sistema de dos gametos para reproducirse es clara, que haya un pequeño porcentaje de personas con alguna variación no modifica el hecho de que nos reproducimos en base a dos gametos.
Lo mismo que el complejo proceso evolutivo que dio lugar a una mano de cinco dedos con un pulgar prensil, imprescindible en nuestro éxito evolutivo no se modifica porque haya personas con 6 dedos en una mano. Somos animales con 5 dedos.
Pero esto a mi me lleva a una reflexión que es solo mía y que no hago extensiva a la asociación, yo creo que detrás de este rechazo al sexo como algo biológico existe un alto grado de ansiedad existencial, porque darle el protagonismo a la naturaleza nos devuelve al humilde sitio de ser solo una especie animal más en el planeta,, y eso nos quita poder de decisión es evidente.
No podemos controlar el futuro, no podemos evitar las catástrofes naturales. Pero en cambio decir que el sexo es una construcción cultural de las personas, que cada uno puede determinar si es mujer u hombre, nos devuelve algo de ese poder, habrá quien prefiera creer en la existencia de dioses para paliar esa ansiedad existencial y parece que ahora hay gente que prefiere negar la relevancia de los hechos biológicos.
Reconocer el papel fundamental que tiene la Naturaleza en nuestras vidas no significa negar la importancia de la cultura en cómo vivimos, significa disminuir un poco nuestra arrogancia de considerarnos la especie animal que domina el Planeta, os suena esta frase? por qué decimos que dominamos el planeta, alguien lo sabe?
Necesitamos dejar de ser tan arrogantes de considerar que todo nuestro ser es una construcción cultural y empezar a construir relaciones más respetuosas y equilibradas tanto con la naturaleza como con otras personas, y empezar a asumir que solo somos una mota de carbono suspendida en el cosmos, ni más ni menos, la luz no va a cambiar su velocidad porque un nuevo filósofo urbanita estrella con una enorme huella de carbono a sus espaldas se ponga a proclamar que en realidad las estrellas nacen y mueren solo en las cabezas de los físicos, yo le diré que si piensa que la física es solo una imposición ontológica, perfecto, él se puede ir a vivir a la luna que yo me quedo en la tierra que tenemos gravedad y oxígeno.
Está ampliamente aceptado en nuestro entorno que hablamos de HLBfobias al nombrar el rechazo a las personas por su Orientación sexual. Rechazo que toma diferentes formas según el momento social e histórico.
Se empezó a hablar de homofobia, y después de lesbofobia, para denunciar una realidad concreta: la discriminación, el rechazo o la violencia sufridos por las personas homosexuales debido a su orientación sexual.
Durante décadas, lesbianas y homosexuales han luchado para que la sociedad comprendiera y aceptara que la homosexualidad no es una enfermedad, ni una desviación, ni una conducta reprochable, sino una orientación sexual legítima basada en la atracción hacia personas del mismo sexo.
Por ello las protecciones jurídicas frente a la homofobia se construyeron sobre una premisa muy sencilla, nadie debe ser discriminado por sentirse atraído por personas de su mismo sexo.
La Discriminación por Orientación Sexual.
Sería el trato injusto, desigual o desfavorable hacia una persona por su orientación sexual.
La Violencia contra las personas por su OS también. Creo que es delito con agravente.
En la Legislación actual esta discriminación está penalizada. aplicando el Articulo 510 Código penal.
La LGTBIfobia, los actos LGTBIfóbicos se tipifican bajo el delito de odio general y en la ley «el artículo 510» aparece esto:
«Quienes lesionen la dignidad de las personas mediante acciones que entrañen humillación, menosprecio o descrédito» por razón de «…..su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género,…..»
Pero en la redacción del Artículo 510, se incorpora “la identidad sexual” y la iguala a la de Orientación Sexual. Produciendo así un cambio profundo en el planteamiento original que veía la necesidad de legalmente penalizar la discriminación por OS.
Mientras que la homosexualidad es una categoría definida por el sexo. La identidad sexual es un concepto para definir el sentimiento que cada individuo tiene de pertenecer a un sexo determinado.
Cuando ambos aparecen integrados en el mismo Artículo 510 sin establecer una jerarquía clara ni mecanismos de resolución de conflictos, la orientación sexual pierde su significado y deja de ocupar el lugar central que históricamente tenía en la lucha contra la discriminación.
La consecuencia de esta redacción del Artículo 510 no es únicamente una confusión conceptual. La consecuencia es una redefinición práctica del significado de la lesbofobia y la homofobia.
Desde LGB Asociación mantenemos que “No” hay fobia porque alguien se sienta atacado en su sentimiento de identidad. O se discuta sobre conceptos basados en la subjetividad como identidad sexual o de género.
Denunciamos que el transactivismo se ha aprovechado la aceptación social de la Homosexualidad (LGB) para crear una confusión interesada sobre la Homofobia.
Y se mezclan conceptos contrapuestos como Orientación sexual e Identidad sexual para acallar a las voces LGB y Feministas.
La actual ley lleva entonces a situaciones en las que la posible víctima de delito de odio se convierte en agresora.
Ejemplo de situación:
Si una lesbiana afirma que su orientación sexual está basada en el sexo y que las lesbianas son mujeres atraídas por mujeres, esa afirmación puede ser interpretada como una forma de exclusión hacia personas cuya identidad sexual e identidad de género no coincide con su sexo.
Si una lesbiana dice que un hombre autoidentificado como mujer no es lesbiana este puede decir que es menospreciado y desacreditado por el odio vertido hacia el al decirle que no es una mujer lesbiana.
De este modo, la definición tradicional o socialmente aceptada de la homosexualidad puede ser presentada como una conducta discriminatoria.
La paradoja es evidente. Aquello que durante décadas fue considerado una expresión legítima de la orientación sexual pasa a ser susceptible de ser interpretado como una manifestación de odio.
La homofobia pierde su significado y deja de nombrar la realidad específica de discriminación histórica sufrida por lesbianas y homosexuales. Y se convierte en un arma transactivista para señalar a quienes discrepan con las ideas sobre la identidad de género.
La actual ley es punitivista cuando «se promueva o favorezca un clima de violencia, hostilidad, odio o discriminación».
Pero no siempre pues castiga las amenazas según sea el objetivo a amenazar.
«Muerte a las TERFAS» se puede decir sin que sea delito de odio pero llamarle hombre a un hombre autoidentificado como mujer, puede serlo.
La ley actual restringe la libertad de expresión y de pensamiento.
Nos insultan llamándonos nazis y/o «feminazis» pero desde luego no es lo mismo hacer apología del genocidio nazi con su «solución final» que exterminó a miles de personas, que el hacer una reflexión intelectual sobre un concepto dado y diferir de su significado.
Con esta ley cualquiera que no esté de acuerdo con la definición del concepto de «identidad sexual» o con el de «identidad de género» y coherentemente critique la autenticidad de esas definiciones puede ser acusada/o de LGTBIfóbica/o.
Mientras nosotras argumentamos desde estudios científicos y desde la filosofía, nos responden llamándonos feminazis, en un claro intento no solo de silenciarnos a nosotras, sino de que el resto de personas se percaten de que cualquier discrepancia será castigada no solo con el ostracismo social sino también con denuncias.
Desde LGB Asociación manifestamos que esto supone una forma de borrado jurídico y político de la homosexualidad. No porque desaparezcan las palabras lesbiana u homosexual de las leyes, sino porque las definiciones sobre las que se construyen dejan de tener autonomía propia y pasan a estar subordinadas a conceptos basados en la identidad.
En el momento en que la definición de la orientación sexual se convierte en causa de discriminación, la protección frente a la homofobia y la lesbofobia deja de estar orientada a proteger a las personas homosexuales. La ley entonces entra en conflicto con la propia base sobre la que históricamente se reconocieron los derechos de las personas homosexuales.
La ley se convierte entonces en una herramienta de afirmación de creencias y sentimientos, completamente alejados de la realidad material y científica del conocimiento.
Por ello, más allá de que determinadas personas puedan sentirse ofendidas o excluidas, resulta necesario analizar si el marco jurídico actual sigue reconociendo la homosexualidad como una orientación sexual basada en el sexo o si de hecho la está borrando.
Desde la Ley de Vagos y maleantes hasta la legislación actual los avances contra la discriminación por Orientación Sexual son inmensos y se puede decir que ese tipo de discriminación se ha blindado por ley. Esto parece ir en contradicción con el crecimiento actual de la homofobia.
Si la homofobia ha crecido en la generación actual tendríamos que preguntarnos por qué esta generación es más homófoba?
Sabemos que los casos de homofobia, lesbofobia y bifobia son mayores que las cifras recogidas, pero estos son los datos oficiales.
Si nos remitimos a los datos ofrecidos por la memoria de la fiscalía general del estado en 2021
| Procedimientos judiciales penales incoados por delitos de odio y contra la discriminación | 1.824 |
| Sentencias condenatorias dictadas en primera instancia por delitos de odio o que apreciaron la agravante de motivación discriminatoria |
91 |
| Sentencias absolutorias o sentencias en las que no se apreció la agravante del artículo 22.4 del Código Penal | 25 |
En 2024 la Memoria disponible no presenta en ese apartado la misma magnitud de procedimientos judiciales penales incoados:
| diligencias de investigación preprocesal | 477 |
| escritos de acusación | 293 |
| sentencias | 173 |
Distribución de las sentencias:
| Sentencias condenatorias | 129 |
| Sentencias absolutorias | 44 |
Si se comparan los datos, parecería que los delitos de odio pasan de 1.824 procedimientos judiciales penales incoados en 2021 a 477 casos en 2024, lo que sugeriría una caída de más del 70 %. Sin embargo, esa conclusión probablemente sería incorrecta porque los indicadores no son equivalentes ya que la Fiscalía ha cambiado la metodología de presentación de los datos respecto a la que utilizaba en 2021.
1.- La Fiscalía ha cambiado el foco estadístico
En la Memoria de 2021, la Fiscalía destacaba el número de procedimientos judiciales penales incoados, es decir, causas abiertas en los juzgados y comunicadas a la especialidad de delitos de odio.
En la Memoria de 2024, el dato principal pasa a ser el de diligencias de investigación preprocesal incoadas por la propia Fiscalía. Estas son solo una parte de los asuntos que terminan en los tribunales.
Por definición:
Por ello, es normal que la segunda cifra sea mucho menor que la primera.
2.- El sistema de registro de delitos de odio ha evolucionado
Desde 2021 se han producido cambios en la coordinación entre:
En los últimos años las memorias de la Fiscalía han tendido a enfatizar estos puntos:
Mientras que el número bruto de procedimientos judiciales abiertos no se detalla con tanto esmero.
3.- La cifra de sentencias no apunta a una caída equivalente
Si realmente hubiera habido una reducción masiva de casos, cabría esperar una disminución también en las condenas.
Sin embargo no es así y las condenas han aumentado aproximadamente un 42 %.:
| Año | Condenas |
| 2021 | 91 |
| 2024 | 129 |
Eso no demuestra que haya más delitos de odio, porque las sentencias corresponden a procedimientos iniciados en años distintos, pero sí sugiere que no estamos viendo un desplome de la actividad judicial.
¿qué grupos de personas sufren los delitos de odio?
En cuanto a los datos recogidos según el Análisis de casos y sentencias EN MATERIA DE RACISMO, XENOFOBIA, LGTBIFOBIA Y OTRAS FORMAS DE INTOLERANCIA 2018-2022 (Ministerio de Inclusión, Seguridad Social), vemos que la mayoría de los acusados son hombres:88% y un 14% mujeres
| Datos de 2021 | |
| Racismo y xenofobia | 38,5 % |
| Orientación sexual e identidad sexual o de género | 25,0 % |
| Ideología | 19,2 % |
| Religión (principalmente islamofobia) | 7,8 % |
| Género | 3,5 % |
| Antisemitismo | 2,1 % |
| Antigitanismo | 1,4 % |
| Enfermedad o discapacidad | 1,4 % |
| Aporofobia o exclusión social | 0,7 % |
| Datos de 2024 | ||
| Motivo | Casos | % sobre el total |
| Racismo | 150 | 31,4 % |
| Nación/origen nacional (xenofobia) | 127 | 26,6 % |
| Orientación sexual | 93 | 19,5 % |
| Identidad de género | 35 | 7,3 % |
| Ideología | 32 | 6,7 % |
| Antisemitismo | 33 | 6,9 % |
| Motivos múltiples | 28 | 5,9 % |
| Antigitanismo | 18 | 3,8 % |
| Religión o creencias | 18 | 3,8 % |
| Discapacidad | 14 | 2,9 % |
| Género o razones de género | 8 | 1,7 % |
| Aporofobia/exclusión social | 5 | 1,0 % |
| Etnia | 5 | 1,0 % |
| Enfermedad | 1 | 0,2 %. |
Si se agrupan los conceptos que la propia Fiscalía suele considerar conjuntamente como racismo y xenofobia (racismo + nación/origen nacional), suman 277 procedimientos, aproximadamente el 58 % del total, siendo el principal ámbito de los delitos de odio investigados. La orientación sexual y la identidad de género suman 128 procedimientos, alrededor del 27 % del total.
https://www.fiscal.es/memorias/memoria2025/FISCALIA_SITE/capitulo_III/cap_III_10_4.html? pág 995
Motivos de deiscriminación 2024 diligencias de investigación
orientación sexual 93
identidad de género 35
la Fiscalía General del Estado sigue la clasificación de los motivos de discriminación que aparecen en el Código Penal y en sus sistemas estadísticos, donde orientación sexual e identidad de género son categorías distintas.
La separación no es exclusiva de la Fiscalía. También la utilizan organismos internacionales como la OSCE Office for Democratic Institutions and Human Rights (ODIHR) y la mayoría de los sistemas europeos de seguimiento de delitos de odio.
Orientación sexual: 93 procedimientos (19,5 %)
Identidad de género: 35 procedimientos (7,3 %).
Hasta 2023 la Fiscalía publicaba los datos de orientación sexual e identidad sexual o de género en una única categoría estadística.
Desde los datos de 2024 (publicados en la Memoria de 2025) comienza a apreciarse el desglose específico de identidad de género, en línea con la clasificación que la Fiscalía viene aplicando desde 2024 en sus sistemas estadísticos.
La tendencia general entre 2021 y 2024 muestra un aumento sostenido del peso de los delitos de odio relacionados con la orientación sexual y la identidad de género, que se mantienen entre los principales motivos de discriminación detectados por la Fiscalía.
Memoria 2025 la Fiscalía afirma que el cambio responde a la adaptación de sus sistemas estadísticos a los motivos de discriminación recogidos en el Código Penal.
Lo que está claro es que hacía falta y hace falta una reflexión de cómo se aborda este tema por parte de la justicia y que el mensaje puramente político que se transmite desde la administración es diferente a los problemas de ejecución y abordaje real que se presentan.
Con estos datos y esta evolución de la memoria de la fiscalía queda claro que es necesario y se puede hacer desagregar los datos diferenciando los delitos de odio por orientación sexual y por identidad de género y que los delitos de odio por orientación sexual suponen un porcentaje mayor que los de identidad de género.
Otro aspecto que queremos resaltar antes de llegar a las conclusiones, es que como se puede demostrar en otras situaciones de violencia, la justicia no siempre va acorde con el conocimiento científico, y que las leyes que se dasarrollan impulsadas desde el ámbito político y después amparadas por la justicia, pueden basarse en premisas acientíficas o anticientíficas de hecho. A menudo la justicia presenta un rechazo a admitir la discusión o pruebas científicas dificilmente comprensible.
Como por ejemplo cuando muchas/os jueces se resisten a no utilizar el falso SAP aun cuando se sabe que no tiene ninguna base científica o cuando se ignoran sistemáticamente en muchos procesos judiciales los demostrados efectos en cuanto a stres postraumático de agresiones sexuales y maltrato y no se aplica ese conocimiento científico a cómo se tratan a las mujeres víctimas en los juicios.
El desarrollo de las leyes no es sinónimo automático de justo o de ético, en nombre de la justicia se han promulgado leyes contrarias a derechos fundamentales o revisadas pasado un tiempo se han visto como injustificables.
Por eso es necesario hacer siempre una crítica ética y científica a las leyes que se promulgan y se debe permitir el debate sobre ellas.
Nuestras conclusiones:
Los delitos de odio se deben desagregar separando por una parte la orientación sexual de identidad de género y trasladarlo así a los medios de comunicación.
Debería haber una justificación por parte del Estado de por qué unos delitos de odio merecen un tratamiento especial poniéndose una mayor serie de recursos y protocolos como ocurre con el colectivo LGBTQ, que no corresponde con una mayor incidencia porcentual. Por qué no se le da la misma relevancia social a la primera causa de delito de odio que es el racismo o xenofobia.
El poder judicial debería tener en cuenta las argumentaciones y evidencias científicas que ponen en cuestión la identidad de género. Promulgar leyes pero sin tomar en consideración puede y de hecho lo está haciendo, llevar a situaciones totalmente injustas a lesbianas por las presiones que estamos recibiendo para admitir en espacios virtuales y físicos a hombres que se autoidentifican como lesbianas.
Lo que antes se hubiera reconocido como acoso sexual o lesbofobia, decirle a una lesbiana que tiene que admitir en sus relaciones sexuales a hombres, ahora se le puede llegar a acusar de delito de odio por no respetar la identidad de género de ese hombre.
Y esto nos lleva a plantear las siguientes interrogantes de cómo se ha abordado desde la administración y la justicia la elaboración de estas leyes de delito de odio.
Hacemos referencia a unas reflexiones de Jon Mirena Landa Gorostiza de su Delitos de odio en España; estado de la cuestión, de donde extraemos algunas ideas:
En España se ha interpretado tradicionalmente el delito de odio como un problema de discriminación contra individuos concretos, cuando debería entenderse principalmente como una protección de colectivos vulnerables frente a daños sociales más amplios; al olvidar esa dimensión colectiva, el concepto de delito de odio corre el riesgo de expandirse demasiado y entrar en conflicto con la libertad de expresión.
De hecho, este debate sigue siendo uno de los más importantes en la doctrina penal española: si el bien jurídico protegido es principalmente la igualdad individual o la seguridad y dignidad de grupos vulnerables como colectivos. La respuesta que se dé a esa pregunta cambia mucho la interpretación de los delitos de odio y del artículo 510 del Código Penal.
Si se profundizara en las vías de corrección y contención de los tipos penales de odio (por medio del uso de criterios interpretativos sustantivos más exigentes de daño individual y colectivo combinados; de bienes jurídico-penales mixtos individuales y colectivos; de reducciones teleológicas según grupos más o menos vulnerabilizados; de un escrutinio más exigente de las constelaciones de casos en delitos de expresión frente a agravaciones de tipos base; de cautela y contención en contextos de
enfrentamiento puramente ideológico, especialmente en casos de grupos mayoritarios; de evitación de invasiones recíprocas e interferencias intrusivas entre los ámbitos de prohibición de los tradicionales delitos de odio y el terrorismo o la violencia machista…), se preparía el camino para una futura reforma de lege ferenda con ajustes técnicos que podría neutralizar los riesgos tanto de inefectivad como de abuso o de desvío de su orientación de tutela.
Todo ello, aunque pueda parecer paradójico, acabaría por reducir y equilibrar en el medio y largo plazo el papel del derecho penal ante la lacra de los delitos de odio y facilitaría su coordinación (Estado Social) con otras políticas (antidiscriminatorias) jurídicas y extra-jurídicas, devolviendo a aquél, el derecho penal, una función de verdadera ultima ratio que nunca debió abandonar. (explicación de este último párrafo: Por tanto, el autor no está diciendo que deban dejar de castigarse los delitos de odio, sino que la respuesta penal debería ser una pieza más dentro de una estrategia más amplia, y no la única ni la principal herramienta de actuación )
Aunque seamos punitivistas es cierto que estos delitos de odio la solución no puede ser solo castigar, sin hacer medidas preventivas, con el peligro real de que aparezcan gobiernos autoritarios que aprovechen leyes existentes de delito de odio para criminalizar cualquier expresión vinculada o no a colectivos minoritarios.
Estos apuntes llevan a pensar que es posible y necesario hacer análisis críticos de cómo se abordan y se ponen en vigor las respuestas judiciales frente a estos hechos. Porque parece que últimamente cualquier crítica a leyes o a su aplicación se considera en sí misma un delito.
Vemos que los diferentes gobiernos alardean de las leyes anti odio y antidiscriminatorias que promueven. Y que ponen en marcha intensas campañas institucionales y mediáticas apoyándolas.
Si tenemos en cuenta el porcentaje real que representan los delitos de odio en el cómputo de todos los delitos que se cometen, frente a otro tipos de delitos con una incidencia mucho mayor, nos causa gran preocupación el hecho de que los diferentes partidos políticos (del arco parlamentario) usen estas leyes de delitos de odio para hacerse propaganda.
Se ponen la medalla de progresistas y de que realmente están trabajando para mejorar la sociedad y conseguir más libertades.
Cuando en realidad este tipo de leyes son las que más fáciles resultan de ejecutar porque no requieren cambios estructurales profundos ni ponen en cuestión el sistema político económico dominante que es el neoliberalismo.
Mientras promulgan estas leyes y se persiguen tuits en RRSS, y dicen que trabajan para garantizar que todo el mundo pueda ser quien quiera ser, las desigualdades estructurales de la sociedad siguen sin abordarse, y la brecha entre clase trabajadora y ricos cada vez se amplía más.
Como LGB Asociación lesbianas, gais y bisexuales nos oponemos a que se nos utilice como excusa para ocultar su incapacidad para solucionar los problemas del país.
Las lesbianas, gays y bisexuales no somos solo nuestra orientación sexual. Somos personas que tenemos las mismas necesidades que el resto de personas de que se hagan cumplir nuestras necesidades básicas, derecho a un empleo digno, derecho a una vivienda, derecho a una sanidad y educación pública de calidad.
La frase que todo el mundo pueda ser quien quiera ser, se está utilizando como una mala campaña de publicidad para que no se haga evidente que no tienen ninguna intención de enfrentar el sistema neoliberal que nos está asfixiando.
De poco sirve decir que las niñas y niños podrán tener la orientación sexual sin discriminación si España ocupa el primer puesto en cuanto a pobreza infanti monetaria y el segundo puesto en pobreza o exclusión social infantil, y por alguna misteriosa razón, esto no es una prioridad para el gobierno.
Nuestra aportación es una apuesta por la coeducación feminista, en vez de la diversidad sexual.
Como una defensa real no solo de las mujeres sino de las orientaciones sexuales que deben seguir basándose en el sexo.
Antes de que se pusieran en marcha las diferentes leyes antidiscriminación y leyes trans a las feministas les costaba un gran esfuerzo convencer a los políticos de la necesidad de implementar una educación afectivo sexual y una coeducación feminista con el objetivo de disminuir el machismo entre las generaciones más jóvenes, atajar el sexismo y la violencia contra la mujer.
Cuando se impulsa y se promueve una verdadera coeducación feminista esto repercute también en una disminución de la homofobia.
Sería necesario realizar investigaciones también desde las instituciones de hasta qué punto ha influido la suplantación de la coeducación por materiales de diversidad sexual, que al contrario de lo que se afirma no consiguen atajar en absoluto el machismo, o el aumento de actitudes homófobas, lesbófobas y bífobias en los centros educativos, porque no se dirigen a las raíces del problema o lo estructural
Promover cambios reales en las actitudes sexistas sí tendría consecuencias en la reducción del machismo y la homofobia y ayudaría a las adolescentes a detectar situaciones de maltrato con sus parejas y a entender que no es necesaria una sexualización de sus personas.
Es por eso que como LGB Asociación pedimos que se restablezcan una coeducaciín feminista como la mejor via para atajar el machismo y la homofobia.
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