Por LGB Asociación
Fecha que se celebra principalmente en Australia, Nueva Zelanda y Latinoamérica.
Aunque los orígenes de esta fecha no están claros parece que comienzan en la década de los ochenta en Nueva Zelanda.
Allí durante las celebraciones por el 8 de marzo de 1980, un grupo de unas 40 activistas lesbianas convocaron a una marcha a través del Parque Wellington.
Posteriormente el «Grupo de Apoyo para Lesbianas de Christchurch», organizó la «Semana de la visibilidad lésbica», del 4 al 11 de octubre en Aotearoa. Con debates, picnics, bailes entre otras actividades.
Australia siguió con esta celebración y el primer evento en el Día Internacional de las Lesbianas se realizó en Melbourne el 13 de Octubre de 1990.
Al final las activistas lesbianas decidieron trasladar la celebración del Día Internacional de las Lesbianas al 8 de octubre para así reflejar el Día Internacional de la Mujer, que se celebra el 8 de marzo.
En este día no podemos dejar de denunciar la persecución de las lesbianas en Australia y Nueva Zelanda, cunas de esta celebración.
Determinadas leyes y políticas inspiradas en la ideología transgenerista han devuelto otra vez a las lesbianas a la clandestinidad ilegalizando nuestros espacios propios y seguros.
Las lesbianas que se oponen públicamente contra estas leyes lesbófobas son multadas, perseguidas y amenazadas.
Como en el caso Sall Grover, (historia de su caso) que creó “Giggle for Girls” una aplicación solo para mujeres y fue denunciada por un hombre, que se identifica como mujer, al no dejarle participar en esa aplicación. Este hombre alegó que al excluirlo, Sall lo estaba discriminando por su identidad de género, atributo protegido según la Ley australiana de Discriminación Sexual.
Pero lo que está ocurriendo no se limita a Australia y Nueva Zelanda.
Estas leyes que protegen a hombres autogínéfilos y pederastas pero castigan a las mujeres también han sido aprobadas en otros países democráticos como España, Alemania y Suecia.
No hablamos de países como Afganistán o Uganda, países sin estructuras democráticas donde la terrible situación de las mujeres es sobradamente conocida. O otros como Irán donde se castiga la homosexualidad por ley.
Hablamos de leyes aprobadas en países con estructuras democráticas, que han modificado el marco jurídico sobre el sexo. Y que establecen políticas que impactan negativamente en la realidad material de las mujeres.
Políticas que impiden a las lesbianas tener espacios exclusivos para mujeres pero que permiten a los hombres maltratadores eludir las consecuencias de una legislación específica contra la violencia de género.
Políticas que promueven y facilitan la entrada en prisiones de mujeres a varones convictos por asesinatos.
Políticas que restringen el derecho de las lesbianas a reunirse en espacios sin hombres.
Si los espacios propios de mujeres han sido una herramienta fundamental para que las mujeres puedan organizarse, protegerse y hablar libremente de sus propias experiencias. Para las lesbianas, disponer de espacios propios ha sido históricamente una condición para poder encontrarnos, organizarnos y construir una comunidad al margen de los hombres.