Por LGB Asociación
29/04/2026
Para poder llevar a cabo una defensa eficaz de los derechos de mujeres y niñas y la lucha contra la violencia de género, es fundamental que las políticas y leyes que se desarrollen sigan manteniendo la diferenciación de mujer y hombre en base al sexo, siendo el sexo una categoría jurídica de diferentes países de la Unión Europea como España, y de tratados vinculantes como el Convenio de Estambul y la CEDAW, así como en las Conclusiones y el Informe sobre la Conferencia de Beijing.
Las dificultades que se están encontrando a la hora de atajar la violencia contra las mujeres, responden a cuestiones estructurales y culturales (violencia simbólica) que se manifiestan estadísticamente en unos niveles de violencia que afectan de manera mayoritaria a mujeres y niñas.
Cada vez se denuncian más agresiones sexuales a mujeres y dentro de estas destacan las violaciones grupales. Aportamos un estudio sobre la violación grupal en España.
https://geoviolenciasexual.com/epidemiologia-de-la-violacion-grupal-en-espana/
Al mismo tiempo se ha podido constatar que la atención a las víctimas por parte de la Justicia es totalmente deficiente.
De hecho la fiscal de Sala coordinadora contra la Violencia sobre la Mujer de la Fiscalía General del Estado, María Eugenia Prendes denunció recientemente que según informes el 100% de las mujeres víctimas de violación no volvería a denunciar.
No hay perspectiva de género en la Justicia.
Es imprescindible fomentar una coeducación feminista que pueda revertir el aumento del machismo entre los jóvenes. Identificar el género como sistema de opresión es fundamental, y educar contra los estereotipos sexistas, tal y como se acordó en la Conferencia de Beijing, no sólo favorecería la igualdad de género, si no que al conseguir reducir el machismo también se reducirían los comportamientos homófobos.
Las lesbianas también podemos sufrir ,como mujeres que somos, violencia sexual, discriminación en base al sexo, violencia obstétrica…. Pero al contrario de lo que se suele pensar, centrar la atención a las lesbianas y mujeres bisexuales en torno a la diversidad sexual es un error.
La educación en diversidad sexual no combate la violencia estructural que nos afecta como lesbianas y como mujeres, de hecho puede empeorarla al proteger los estereotipos de género representados por la denominada expresión de género.
La pornografía es otra forma de violencia, que se ha convertido en la representación contemporánea de la violencia física y simbólica.
Como demostró Mónica Alario en su tesis doctoral y posterior ensayo *La política sexual de la pornografía*, que en 2020 recibió el primer premio de la Delegación Gubernamental contra la Violencia de Género en la categoría de tesis doctorales sobre violencia contra las mujeres. En su tesis, demostró que la mayor parte de la pornografía muestra altos niveles de violencia contra las mujeres.
Además, en la pornografía, las mujeres son tratadas exclusivamente como objetos sexuales. Son sometidas a una objetivación extrema. Las lesbianas también son objetivadas sexualmente, ya que constituyen uno de los grupos más buscados.
Debemos promover la coeducación, donde los jóvenes comprendan que la objetivación sexual de las mujeres es incompatible con la libertad sexual. La diversidad sexual no resuelve este problema.
Para combatir la lesbofobia es necesario implementar medidas feministas. Por ejemplo, las lesbianas y bisexuales necesitamos de espacios segregados por sexo, como forma de atajar la violencia.
La lesbofobia se produce la mayoría de las veces por la manifestación del falocentrismo, que es la manifestación política y cultural del sistema de poder del patriarcado que busca eliminar las relaciones sexuales exclusivas entre mujeres, puesto que no precisan del pene.
Implementar medidas feministas que protejan la categoría sexo en leyes y protocolos es la única vía de conseguir la igualdad de género y de disminuir la homofobia y lesbofobia.
1- Plan de Acción de la UE para la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer en la acción exterior de la UE (GAP IV) Enlace a Iniciativa GAP IV
2- Monica Alario. «La política sexual de la pornografía». Seminario y Extracto